Saltar al contenido

M. Arcerito – Escribir o no escribir

febrero 18, 2013

  Image           Image   

 “Escribir o no escribir… esa es la cuestión”

(Monólogo)

 Siempre dibujo un libro antes de empezar con él. Y lo borro cien veces en mi mente, o simplemente ya no despierta mi interés y solo queda  la intención de hacerlo. A veces, en esa dialéctica del pensamiento disyuntivo, me he preguntado sobre el profundo sentido de escribir. He cambiado la calavera de Hamlet por  calabazas bien amarillas; y he retaceado impulsos para no salir corriendo  detrás de cada idea. Otras veces, me ha invadido casi hasta asfixiarme la necesidad visceral de contar cosas como un desahogo profundo que se renueva cada vez. Las mujeres tenemos algo de compulsivo al hablar: cuando guardamos un secreto o  finalmente hacemos un comentario y pareciéramos desinflarnos como un globo -¡por suerte lo dijimos!-, no sé si ello o el deseo de narrar esas otras historias tiene  algún parentesco de grado con ser escritor después de todo. O si alguna desventura kármica atraviesa las neuronas: esas horas y deshoras junto a lo cotidiano  y sólo empiezas a intentarlo.  Así comienzas dibujando versos, palabras. Imaginando vidas. Construyendo cuentos. Y no sabes por qué, si por premio o castigo, terminas arropándote con los vestidos o los andrajos de tus mismos personajes, llorando sus desgracias o…  desgraciándote con sus desamores. He querido contar historias  mucho antes que el teclado de mi computadora  me permitiera abrir o cerrar signos por ser importado, en una época, la “marketinera década del´90”, donde en Argentina se importaban hasta los escarbadientes. Y acaso he dejado olvidado al alba más de un poema divagando entre insomnios malqueridos y ambiguas sensaciones con el último destello de luna llena apagándose en el  papel.

Comencé algunas novelas que naufragaron peor que el Titanic en el décimo capítulo. Del mismo modo, he guardado manuscritos sobre la democracia que supimos conseguir, la Sociedad y el Estado pretendido (luego de un meduloso análisis entre lo que vivimos y lo que alguna vez soñamos). Mejor dicho, nosotros, sufridos y aletargados  ciudadanos  de este costado del mundo: hemos visto colapsar, estallar en mil pedazos, entre desapariciones en épocas de botas, y cacerolazos en tiempos de corrupción, aquella esperanzadora meta de “libres o dominados”.   Hemos aprendido a soportar buenamente en una suerte de resignada  rebeldía.   Y si le parece una reverenda contradicción, ¡lo es! ¡así somos!, contradictorios y esperanzados. Apostamos “setenta veces siete” a construir y reconstruirnos de obstinados nomás: como esos profetas del tango y el lamento,  como aprendices del desencanto y del canto que nace de las callecitas mismas del arrabal, del farolito; del inmigrante que quiso buscar nuevos caminos y a la par llora por las raíces perdidas. Esta tierra añorada  por nuestros abuelos, quienes se arrinconaron en un barco por días, escapando de la guerra y de la hambruna, aventurándose en estos paisajes soñados: al norte, al sur, al este y al oeste del país, por donde  mires la madre naturaleza ha sido harto generosa y en ella,  los inmigrantes dejaron sus simientes.

Escribir: es sentir, decir, amar; convertirse en letra o fluir. Sólo fluir ¡Eso! Navegar entre líneas formando frases y páginas, ¡sí páginas! Imaginas cataratas de páginas invadiéndote con la mejor de las historias. Participar aunque no sepas a que lugar te llevará, participar  de lo propio y  de lo ajeno.  Recrear un diálogo mientras preparas el desayuno o esa idea que se te ocurrió mientras te duchabas, tal vez sea…  Y después  apenas la recuerdas, quieres estrujar el cerebro para que caiga como una moneda pero en el instante menos pensado, cuando preparas la receta de la abuela o vas manejando, ahí surge de nuevo. Crees a menudo que no vale la pena contar eso que pensabas. Que a nadie le importará demasiado, salvo  que tu generosa imaginación te lleve a  vislumbrar mundos fantásticos. Historias fabulosas de efectos especiales e insospechados: sagas milenarias con héroes que atraviesan un sin fin de escollos.  O epopeyas de  antología en sitios increíbles, secretos rigurosos y bellas doncellas con peinados perfectos. No… no… ¡jamás las verás refunfuñando contra su galán! No reventarán despotricando porque el protagonista se olvidó del aniversario.

Y si al final insistes en ese berretín de escribir, te subes a tus benditos  sueños con Pegaso  incluido  y en plena cabalgata hacia ellos continúas haciendo lo que en verdad hace que  tu vida sea única: en ese mismísimo instante donde lo que realmente te gusta se une a  lo que haces. Muchas veces me siento de ese modo, dibujando una frase, tarareando un poema, pretendiendo un cuento, zurciendo un capítulo, pensando en alguna  simplemente imaginado algún personaje. Entre condimentos y amor al arte, entre noches trasnochadas e impulsos de cuando en cuando. Si no, Borges, no podría haber definido con genial sencillez aquello de la felicidad como “un instante”: “…todos los días uno tiene un instante en el paraíso…”

Y de seguro, cada uno íntimamente sabe cual es, ¡por ese instante! ¡Por todos esos instantes! Hacer legítimamente lo que nos gusta, se parece bastante a ser feliz.

       Myriam  Arcerito

[Nacida sanjuanina, estudió, sufrió y quedó

cordialmente pegada a Córdoba; cosechó buenos

amigos en Mar del Plata y doquier; le deseamos

lo mejor en su actual etapa fueguina, y

esperamos verla a menudo en sus letras

y en directos abrazos]

     

Anuncios

From → Uncategorized

One Comment
  1. Myriam Arcerito y quienes lean “Escribir o no escribir”: al postear tu escrito hubo un ERROR en el penúltimo párrafo, sexto renglón.- Deberíamos leer “…pensando en alguna historia, simplemente imaginando algún personaje”. – Si alguien quiere enseñarme cómo enmendarlo en el cuerpo mismo del texto, le estaré agradecido.- Carlos Haller

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: